¿Qué es el miedo?

El miedo a viajar, como cualquier otro miedo, es la incertidumbre de salir de tu zona de confort. Es algo que le ha pasado a cualquier persona, en mayor o en menor medida. Todo lo que te haga salir de esa zona, te provoca cierto stress. Pero también es la mejor manera de aprender, de crecer como persona y de conocer nuestros límites.

Después de todo somos animales sociales, con unas reglas sociales y acostumbrados a la rutina. Romper con esas reglas, aunque sea por un periodo corto de tiempo, nos estressa. A ciertas personas, quizás más aventureras, les supone un placer y les conecta con su antepasado más nómada y curioso. Y es seguro que también experimentan el miedo a esa incertidumbre. Son personas que tienen más experiencia y han sabido domar esos miedos.

 

Utiliza al miedo e impide que te utilice él a tí

El miedo es algo natural en nosotros, somos humanos, es algo que nos protege y nos avisa del peligro. La mayor parte de las veces esos miedos son aprendidos en nuestra infancia imbuidos por nuestro entorno. Son ecos en nuestro cerebro de experiencias pasadas en las que nos sentíamos desvalidos.

El miedo controlado puede ser de gran ayuda, es una respuesta natural. Pero si no lo es, puede llegar a ser nuestro mayor enemigo y muchas veces es algo que nos impide avanzar en la vida y cumplir nuestros sueños.

“El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo” – Nelson Mandela

Y es que el factor que más nos puede influir en nuestra vida es el miedo. Hasta bloquearnos en forma de diferentes fobias.

Te aseguro que es posible enfrentarse a esos miedos y domarlos, ampliar tu zona de confort y ser más seguros en nosotros mismos.

 

El miedo a viajar

En cuanto al miedo a viajar, podemos sufrirlo de varias formas. Miedo a lo desconocido, miedo a volar, miedo al otro, miedo a no tener dinero, miedo a la incomunicación por no hablar el idioma, miedo por la seguridad del viaje, que si me pueden robar, puedo enfermar, puedo ser secuestrado o ser víctima de terrorismo… Todos estos miedos se generan día a día en nuestro entorno hablando con nuestros familiares y compañeros, viendo la televisión y otros medios de comunicación, etc.

 

Proceso de cambio

Debes identificar cuál es tu miedo y tus temores. Si el problema es la comunicación, la seguridad de tu viaje, volar… Y enfrentarte a ellos. Lo sé, puede sonar terrorífico, pero es así, es la única forma de vencerlos. Tarde o temprano el caballero se tiene que enfrentar con el dragón y vencerlo. Puedes suavizar un poco ese encuentro con tu miedo facilitando el camino, como aprender un poco de inglés, unas pastillas contra el mareo al volar, enfrentarte en tu vida diaria a situaciones parecidas, etc.

Después de un tiempo y cuando empieces a viajar un poco más, tendrás más experiencia y conocerás muchos otros puntos de vista. Puede que pienses que hasta ahora has estado malgastando tu vida con lo que se supone debes ser y hacer, con tu rutina, tus gastos o tu hipoteca. Aunque no lo notes, interiormente irás cambiando poco a poco.

Conocerás gente en el camino que se ha reconvertido totalmente. Unos que trabajan unos meses y continuan el viaje, nómadas digitales, escritores, cocineros… Conocerás como vive y trabaja la gente local o qué tan fácil es vivir en un país u otro.

 

Cosas a evitar

Si atendemos sólo a las noticias, el mundo puede parecer mucho más peligroso de lo que realmente es y crear en nosotros unos prejuicios hacia otras culturas, raza o religión, que son infundados.

Te aseguro que el mundo no es tan malo como lo retratan. De hecho la bondad y humildad predominan y la gente normal sólo quiere vivir en paz y tranquilidad. Hay mucha más gente buena que mala, sólo que las malas noticias salen en la prensa.

No puedo asegurarte que viajando no te pase nada. Tampoco puedo asegurártelo si te quedas en casa: ¿y si se te cae una teja al salir de casa? Aquí creo que los más hipocondríacos han dejado de leer el artículo, jejejeje.

Pero si no viajas, vas a perderte muchísimas cosas, bonitas experiencias, gente extraordinaria y también alguna que otra mala experiencia, de las que aprenderás mucho sobre ti mismo.

Te ocurrirá muchas veces que cuando ya decidas partir hacia un nuevo destino y hables con tus amigos y familiares, te dirán que estás loco. Que es imposible o peligroso, que qué se te ha perdido allí donde quieres ir, que si no hay lugares más cercanos, y seguros según ellos… No permitas que dobleguen tus decisiones ni repriman tu ser interno. Realmente son sus miedos y sólo te traerán más prejuicios e inseguridades.

 

Apóyate en gente que ya ha hecho el mismo camino

Intenta conectar con gente que ya ha viajado o haya vivido una experiencia parecida a la que tu quieres vivir. Pregúntales y aprende de ellas. Verás que el efecto es el contrario al grupo anteriormente citado y te darás cuenta cómo influye el entorno en tus miedos.

Después de todo, es tu vida y tienes que tomar tus propias decisiones. Y vivir con sus consecuencias. No dejes que decidan por ti. Ni ellos ni tus miedos.

Es tu vida y tienes que tomar tus propias decisiones. No dejes que tus miedos decidan por ti. Clic para tuitear

 

Bonita escala de grises

Hay una cosa que ocurre mucho cuando la gente viaja y es el miedo al otro, al diferente. Tenemos miedo de lo lejano, creemos que es inferior por ser diferente, o que nos puede hacer daño si me relaciono mucho con él. Pero si algo he aprendido en mis viajes es que los humanos somos más parecidos de lo que creemos. A todos nos preocupan las mismas cosas: ganar el suficiente dinero para vivir, cuidar y educar a tus hijos y conseguir que tengan un buen futuro, vivir en paz, amar y ser amado, independientemente de la religión, raza, nivel de ingresos o nacionalidad.

A menudo etiquetamos las cosas de forma binaria, o bueno o malo, o blanco o negro. No pasa nada, así funciona nuestro cerebro poniendo etiquetas a todo para que sea más fácil almacenar información. Pero la vida no es así, está llena de matices y es una bonita escala de grises, que incluso tú y yo llevamos dentro.

 

Consejos para domar tu miedo a viajar

Te animo a que comiences a dominar tus miedos a viajar, a que salgas de tu rutina diaria, a que reúnas el suficiente coraje para vivir y te enfrentes a los constantes retos e incertidumbres del día a día del viajero. Para ello te propongo los siguientes consejos que pueden ayudarte a domar el miedo, adáptalos a tu viaje, a ti y tu forma de viajar.

 

Identifica tus miedos

Sí, ponles nombre y apellidos. Hazlos más concretos y cercanos. Divídelos. Escríbelos en un papel y reflexiona sobre ellos. Verlos ahí y poder manosearlos hará que veas que muchos de ellos no son tan importantes.

Seguramente poco a poco te darás cuenta que nosotros, los humanos, somos los únicos animales que nos preocupamos por cosas que aún no han sucedido y probablemente nunca sucederán.

Analiza la posibilidad de que ese miedo ocurra o no, como crees que te comportarías y si realmente existe un peligro por ello.

 

Si otros lo consiguen, ¿porque tú no?

Nadie nació sabiendo como enfrentarse a la vida. Todos los viajeros, incluso los más experimentados, conocieron las mismas sensaciones que tu estás sintiendo ahora. Nadie comenzó su primer viaje sin esos mismos miedos. Pero poco a poco, jornada tras jornada, viaje tras viaje, empezarás a adquirir esas habilidades que te permitirán desenvolverte eficazmente allá donde vayas. Debes confiar en ti, olvidarte de la idea de que careces de ciertas habilidades esenciales, porque realmente ya las tienes, las aprenderás y desarrollarás. Y nunca tengas miedo a equivocarte.

 

Da pequeños pasos

Puede que seas un poco más aventurero y no necesites un empujón para recorrer el mundo y puede que necesites ir poco a poco. Puede que necesites ir cogiendo confianza haciendo turismo en tu propio país. Propón un pequeño viaje a algún lugar de tu país que siempre quisiste conocer. No lleves el coche, ni el teléfono móvil, ni tu portátil, y fuérzate a usar el transporte público, hablar con la gente y pedirles indicaciones o consejos. Puedes hacerlo acompañado, pero creo que será mucho más provechoso hacerlo en solitario y enfrentarte a los pequeños problemas que te surgirán.

 

Nunca estarás solo

Cuando viajas, nunca te sentirás sólo, a menos que realmente quieras estarlo. En tu rutina diaria estás rodeado de mucha gente, yendo al trabajo, en la oficina, paseando por la calle… Pero pocas veces interactúas con toda esa gente. Se puede decir que hay gente más introvertida que a menudo se siente sola.

Te moverás en un entorno de gente en el que ya tenéis muchas cosas en común y para empezar, esa pasión por viajar. Coincidirás con muchos viajeros que tomarán la iniciativa por charlar contigo. Saber de dónde eres, qué países has visitado, compartir información sobre el país, qué ruta harás o si podéis compartir transporte y gastos. Puedes entablar muchas amistades con viajeros, dueños de hoteles y hostels, guías, etc. que a menudo perdurarán mucho más en el tiempo que la duración de tu viaje.

 

No tengas miedo a equivocarte

En nuestra sociedad andamos preocupados de la opinión colectiva que tienen de nosotros, de si hacemos algo y fallamos. Puede que lleves más cosas de las que realmente necesites y luego tu espalda sufra horrores con la mochila. Que se te olvide llevar la cámara y veas las mejores puestas de sol. O que reserves un hotel y resulte no ser el mejor de la zona y además te salga carísimo. Puede que por no preguntar te pierdas los mejores rincones del planeta… Éste tipo de errores y muchos otros le ocurren a todo el mundo, pero que no te dé miedo sufrirlos, porque de ellos irás aprendiendo mucho. Es mejor errar y aprender, que saber que nunca lo intentaste.

 

Apóyate en tus amigos

Si viajar sólo te resulta duro, viaja con uno o dos amigos en los que apoyarte cuando tengas dudas o consultas. Te enfrentarás a menos problemas, pero estarás más seguro y arropado en tus decisiones.

Si por el contrario has decidido viajar sólo, cosa que recomiendo, apóyate en tus amigos y conocidos de tu lugar de procedencia u otro lugar del mundo. En nuestro mundo tan globalizado, las redes sociales te resultarán de gran ayuda en esos momentos bajos que tengas en tu viaje.

 

Viajes organizados

Como alternativa siempre puedes contratar un viaje organizado. Evitarás muchos de los problemas que puedan surgirte en tu viaje como los relacionados con incidencias de transporte, problemas con el alojamiento, etc. Te sentirás mucho más seguro y no tendrás que preocuparte de la logística del viaje. Con lo que eso significa para bien y para mal. Debo reconocerte que la mayoría de viajes organizados te llevan como si fueras en una burbuja y así, es imposible poder conectar de verdad con la gente del lugar, conocer su cultura y hacer realmente amigos.

Desde “Viajes Que Conectan” organizo viajes con la idea de romper ésta burbuja, de que ampliéis vuestra zona de comfort y de que sentáis ese espíritu aventurero por conocer al otro y su mundo. Puedes visitar la página de viajes aquí.

 

Precauciones y salud

Éste es un consejo que puedes aplicar en tu día a día no viajero. Siempre digo que hay que usar más el sentido común. Por ejemplo no se te ocurriría andar sólo a las 3 de la mañana por ciertos barrios de tu propia ciudad. Pues exactamente lo mismo en otros países, con la salvedad de que tienes que conocer un poco el país en el que estás porque muchas de las reglas sociales pueden ser ligeramente diferentes.

Y es que tampoco tienes que ser un loco aventurero para disfrutar plenamente de un buen viaje, ni probar todo lo que puedes hacer. Aprende antes un poco del país antes de viajar y cuando estés allí pregunta siempre, no tengas miedo, porque seguro que te ayudarán mucho.

Asegúrate de tener todas las vacunas necesarias y llévate un mini botiquín por lo que pueda pasar. Unas tiritas, un antiinflamatorio, un antidiarreico, etc. Solventarás los problemas más comunes entre los viajeros, como pueden ser algunas rozaduras, algún dolor muscular o la famosa diarrea del viajero. Tampoco lleves muchas cosas porque no es práctico y normalmente en todos los países tendrás farmacias y médicos.

Y recuerda, hasta los más audaces contratan un seguro de viaje. Es mejor tenerlo y no usarlo, que lo contrario. Te dará mucha seguridad y en caso de que ocurra algo no te costará un dinero extra.

 

Conclusiones

Espero que éste artículo te haya ayudado a identificar un poco más tus miedos, a saber que sólo están en ti y la mayor parte de las veces es infundado. Que sepas que el miedo no se elimina, nos enfrentamos a él y le ganamos. Y justo en ese momento pasa a ser parte de ti, una herramienta más y una ayuda indispensable para controlar tu entorno.

Cumple tus sueños, sean cuales sean y domina los obstáculos que te encontrarás en el camino. De hecho por eso son sueños, porque no son fáciles de realizar.

Y recuerda que, cuando llegué la hora de la verdad, no te arrepentirás de aquello que hiciste, sino de lo que pudiste hacer y no te atreviste.

No viajar y quedarte en tu círculo cercano es como leer una sola página de una gran novela. Clic para tuitear

 

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